Dardos procaces isotrópicos (autor anónimo) II

30 abril 2009

Feliz si o si

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags: , , ,

zwart2

Pienso que estos días tienen un sabor extraño, como algo que no se puede definir. Hoy es miércoles, creo. Si, mañana me voy otra vez de puente a casa.

Son días en que la soledad anda abrazada a la oscuridad una veces y de repente sale un sol espléndido que me deslumbra. Son pensamientos raros que me vienen a la cabeza porque sé que no estoy sola ¿no? Es solo arena que se escurre entre los dedos, sal amarga en los labios, el viento en el pelo.

Me tomaría un café cargado sin azúcar ni leche, amargo, pero no queda nada. Me gustaría estar en otro lugar. Volar lejos, lejos de mis pensamientos y de mis palabras. Pero la realidad pide más.

Tengo a mi lado  mi osito, ese que me acompaña desde que era pequeña dándome la espalda no sé por qué. Esta tumbado en el suelo encima de la alfombra y lo recojo, lo miro a los ojos y sonrío.

El sueño se ha convertido casi en un lujo, pero en el cielo todavía aparece un sol brillante y azul que me hace recordar los días de hace ya un par de años cuando tuve a esos gatitos en mis manos, me las arañaban cuando le daba de comer al otro.

Mi osito me cuenta ahora que el antes era un hombre, que después se convirtió en un príncipe pero que se canso de esa vida porque se sentía solo y por eso se convirtió en un peluche.

Y me abrazo a mi sonrisa y la melancolía da un efecto en el borde de mis ojos pero no son lágrimas porque estoy feliz y contenta. Solo es que me gusta dramatizarlo todo. Y quizás me hayas dejado subir demasiado y lo veo todo pequeño, lejano ¿Y si mañana me dejas caer otra vez qué hago?

Y aprendo muchas cosas de mi osito, me cuenta cuando en su otra vida era un borracho que con un vaso en la mano miraba a todo el mundo y después hablaba y decía cosas raras.

La melancolía es como las olas del mar que te hacen ir y volver, te acunan suavemente. La melancolía es como un baile lento, que se puede hacer en silencio y escuchar todo lo que se puede intercambiar por la tristeza, solo el alma sabe de las risas y del dolor. Si, el dolor, siempre me lo recuerda el osito que cuando era pequeña no sé donde encontré un mechero y le queme el ojo, vi como se le retorcía y se le quedaba blando, después cuando se enfrió se puso duro otra vez y cuando lo miro con ese ojo me dice que no coma tanto limón que se me pone la cara como la del Fari.

Sólo es que cuando escribo en este cuarto oscuro mientras el dibujo me mira fijamente con esos ojos soñadores me salen cosas raras que no entiendo muy bien.

Anuncios

28 abril 2009

A mi amiga

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags: , , ,

a723915500192450

Suena una canción y me hace pensar. Me quedo callada y empiezo a imaginar o a soñar algo conforme a las notas que suenan. Un bar lleno de humo donde se fuma en pipa de agua con unas paredes oscuras, no importa y gente que sale y entra.
Entonces oigo una voz, es mi amiga, está aquí a mi lado y quiere que hablemos o que acabemos el trabajo ¡No me deja soñar! Hay otros sueños en los que me podría meter, otras pasiones.
Ella fuma y yo la riño, no hace caso.  Hace no mucho tiempo, puede que algunos años pero muchos menos de los que nos conocemos, descubrimos los pintalabios, el sexo, el botellón y el rock. A veces hablamos y otras reímos y discutimos, a veces estudiamos o leemos. Me pesan los motivos y me sobran las dudas, aún así sigo vacilando y me caigo.
Algún día fingimos dolor de ovarios para escaparnos solas al bar a tomarnos un café y así poder hablar sin que nadie oiga lo que decimos en vez de aguantar alguna clase aburrida.
Y lo mejor es que muchas veces podemos estar juntas cada una a nuestra bola y nos  sentimos a gusto. Es una sensación muy agradable. Poder ponerme a soñar o a leer un libro, oír música sin que no le moleste lo que oigo pero si lo que sueño. Muda ante el miedo intentando escucharme a mi misma. Pero antes de que el juego acabe, el silencio.
Es importante tener a alguien con quien no tienes que llenar silencios, ni fingir. No le importan mis muchas ausencias en las que miro por una ventana abierta  a las estrellas sin decir nada. Nunca puedo dejar de mirar el cielo, mis ojos viajan y vagan, andan libres y sueltos,  sin el orden, sin concierto entre la luna las  nubes.
Y nos tomamos unos calimochos o whisky con coca cola que ni siquiera nos gusta mientras ella no deja de hablar, sobre todo de lo que tengo que hacer y  lo que no tengo que hacer. Pero no importa, aunque tengo que responder y oírle decir que lo que me dice me entra por un oído y me sale por otro. No sé enfada, aunque quién sabes si al final tiene razón ¿O no?
Nos reglamos camisetas, peluches con el lema “te quiero”,  nos desafiamos en imitar a la gente que nos rodea. a personajes de películas o escenificamos anuncios malos, nos reímos de los buitres que se nos acercan en los sitios oscuros y los días son largos y mis ojos se cansan  de mirar tan lejos a las estrellas.
El ritmo de la música me invade y empiezo a soñar otra vez a moverme al compás  ¡me mola bailar!   Cuando acabe el baile no habrá  vuelta atrás, nacerá  la inquietud, ya no habrá nada.
Y ella se fija en la gente y en sus zapatos ¿Por qué? Yo me fijo primero en los ojos. Pero sabe guardar muy bien los secretos aunque no le gusten y me llame “empanada y flipada” somos felices y la mayor preocupación es que el profe se pire al baño en medio de un examen para poder hablar de que fulanito te mira o me mira no le digas nada o enséñale el examen y que nos vamos a poner la próxima noche que salgamos. No sé si esto es el monopoli  pero más bien tiene pinta de mus. Se miran nerviosos, se pasan señas, hacen muecas.
Y mi mirada se pierde. Me voy lejos y siento como el tiempo pasa. Siempre soñando y pensando ¿qué puedo hacer? Creo que nada.  No quiero ser valiente mientras sueño porque el valor se demuestra con hechos, aciertos, errores  y yo tengo miedo y deseo. Mientras la mañana, un poco gris, fresca me aturde los sentidos.

26 abril 2009

Vueltas

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags: , ,

60

Un día de verano en un rincón tranquilo del mundo donde algunos creen ver el paraíso. Es difícil situarse en alguno de esos sitios en los que todo esta bien, en donde todo es perfecto y no existen los problemas
Un día de esos de verano en los que tienes un vaso de coca cola en la mano con mucho hielo al que mueves y mueves haciendo sonar mientras mil cosas dan vueltas en la cabeza.
A veces tengo todas las cosas claras, otras todo son dudas y dudas. No nunca digas nunca. No lo digo y sé que no quiero hacer nada y no sé por qué. Entra una brisa ligera por la ventana de esa noche calurosa, la playa aquí no tiene nada que ver con esa que sueño. Madrugadas sentada en la arena viendo amanecer, esas madrugadas llenas de sensación de bienestar, la tranquilidad que no desaparezca y dudo y dudo. Si supieras lo que realmente pienso, lo sabes pero ¿Te importa? No son más que recuerdos de surfistas en el agua, chiringuitos con música chill out que nadie escucha
No, qué va. No le doy vueltas a nada, sé lo que quiero y lo que no quiero y te quiero. Aunque también mi currículum es divertido, por eso sé que no habrá nadie como tu. Mi mal es otro.  Es como  un síndrome auto inmune. Un síndrome raro. No es más que agua servida en vasos con los bordes rotos y posos en el fondo. Helado de limón  encima  de mi barriga al salir del mar y  café amargo   después de comer.
No hacer nada. Cuando me dan ataques me duele a morir Mi cabeza es curiosa y mi corazón es difícil y  mí me gusta  porque  desde mi casa con el balcón abierto además de la brisa no se oye el mar y si los ruidos de  las motos Ahora mismo me siento menos confusa. Sin sombrillas, sin toallas,  sin mar, sin vasos llenos de coca cola y posos en el fondo. Debería ir más a la playa, estoy  muy blanca.  Yo no estoy muy blanca, soy muy blanca. Solo un sonido, unas letras,  solo una cosa en la cabeza, todo vuelve de repente. Ya queda menos para que llegue el verano, las  vacaciones y yo las necesito.


25 abril 2009

bichos

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags: , ,

satoshi-saikusa

El tiempo una vez más y yo aquí medio encerrada sin salir porque me duele la garganta y el sol es malo.
Y esos bichos que vuelan se quieren comer esa tarta de limón que está tan rica, pero lo miran con asco o con ganas de vomitar sobre él para disimular y en cuanto no me de cuenta meter la zarpa y llevarse un trozo.
Y es que me dan ganas de mimos y de comerme yo sola la tarta. Todo está borroso, no veo nada con claridad, será que me he sentado sobre mis gafas y he dejado torcida la patilla que sale disparada como si tuviese la oreja en medio de la cabeza y entonces la niebla se expande por todos los sitios de una manera implacable.
Al final le di un manotazo al bicho y lo envíe al vacío que se extiende debajo de mi por la ventana donde entra el sol y se ve volando el polvo que inunda el ambiente mientras los bichos miran a las bichas lujuriosamente. Si, ganas de mimos mientras la soledad es mi mejor aliada., mi cuarto vacío, abrazos con destino y un dibujo colgado en el corcho. Siempre así, mejor así tropezando mil y una vez con la misma piedra.
Cuando un día hace un tiempo apareció un bicho en un rincón no le di ninguna importancia. Siempre los bichos aparecen en primavera.
Ir a clases, dolor de garganta, practicas y pronto los exámenes. Todo es una pérdida de tiempo o una distracción más. Una forma de pasar la vida, como las canciones que van oyendo, música aprendida, música enseñada que a ratos odio y otros me emociono.
¡No puedo dormir! Y las cosas pasan por que sí, mientras los bichos miran envidiosos el otro lado de la ventana esperando que se la abra mientras se recrean en las migas que han quedado de la tarta de limón
Anoche me acosté pronto me dormí y me volví a despertar y me reí. Me volví a dormir y me volví a despertar y así estuve toda la noche mientras los bichos querían echarme de mi cama. Solo es que se quieren reír de mi.
Esta tarde al oscurecer, y mira que ya oscurece tarde ¡qué bien! Los bichos ya eran muchos, no podía contarlos por que no paraban de moverse a mi alrededor. Querían echarme de la silla y si iba al baño me seguían. Se instalaban en la pantalla babeada del ordenador y no me dejaban cliclear ni hacer nada. He eliminado a algunos con el ratón pero eran muy ágiles y provocadores ¡Joee, qué rabia!
Este cuarto me gusta, es grande y esta pintado de malva. Tiene un poster de Mafalda,  otro de Audrey Hepburn y el de la película los pájaros de Hitchcock. Lo que más me gusta y a lo que le tengo más cariño es a lo que tengo colgado en mi corcho, un dibujo de tu cara, un preservativo clavado por el centro con una chincheta y un dólar que me dio mi “aguela” porque  que da buena suerte. Son mis recuerdos  además los que flotan en el aire.
Y dicen que la vida no es bonita, pues he agarrado el spray mata bichos y he querido eliminarlos, algunos han caído pero otros son resistentes y siguen ahí revoloteando. Por eso lucho contra ellos haciendo un gran esfuerzo para que no se mezclen con mi presente.
En la oscuridad de la noche desde mi cama los oigo, oigo como revolotean en mi oído y no saben susurrar el ruido de las olas y si muchos golpes contra el cristal de la ventana. Habría que quemarlos, envenenarlos y no dejarlos que vuelvan con sus voces que me digan cosas que me gustaría olvidar. Pero como son humo, invisibles me siento totalmente indefensa. Aparecen cuando quieren, perversos recuerdos. Repito la operación con el spray y no sé porque un estremecimiento recorre mi espalda.
Me gusta mi cuarto aunque aquí estén esos bichos groseros, no creía que volasen tan alto.

Joder se me va la pinza y no sé que quiero decir. Soy una exagerada ¡Cómo dramatizo! En mi cuarto sólo había una triste mosca y su compañero.

24 abril 2009

Nada es para siempre

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags: , , , ,

71182115gzdmmqfv1

Esta mañana salí de casa como cualquier mañana que voy a clases, fui como siempre en mi coche, parando en los semáforos y con todos mis sentidos puestos en lo que hacía. Y llegue un poco antes, como siempre. Pero no sé que podía pasar, note algo raro de donde dejo el coche a mi facultad no vi a nadie, pero bueno son cosas normales que pueden pasar, que un día no coincidas con gente. Entre en el hall y sentí una sensación rara, no se oía ningún ruido, tampoco había nadie, no estaba ni siquiera el bedel en su garito, las puertas del bar estaban cerradas. Entonces pensé, si hoy no es domingo, estoy segura de que es jueves, jueves 23 de abril, seguí caminando por el pasillo hacia el aula. Entre, allí tampoco había nadie, estaba totalmente vacía, la luz apagada, sólo se oía el silencio. Me quede allí sin saber que hacer, extrañada, confusa, los ojos se acomodaron a la oscuridad, y entonces empecé a ver algún papel tirado por el suelo, algún bolígrafo, me dio la sensación de que aquello no lo habían limpiado y que estaba como el día anterior. Y ya no sabía que hacer , me fui a la sala de medios, me senté delante de un PC y vi que estaba apagado lo encendí, abrí mi correo por hacer tiempo solo mails de esos en cadena pps algunos muy sosos, otros con los que te ríes pero los menos, y me aburría. Volví a salir al pasillo, me di otra vuelta por el edificio a ver si veía a alguien, pero nada, seguía todo vacío. Regresé al PC, me puse a leer “menéame”, nada demasiado interesante, uno que pregunta si dentro de poco se colgara la TV igual que se cuelga el PC “interesante artículo sobre el hardware de las futuras televisiones y decodificadores de TDT. Como bien dicen, un ordenador con hardware decente, sin problemas de calentamiento y con software depurado y bien hecho no se cuelga (casi) nunca pero claro… ¿se dirigen los aparatos de televisión hacia esto?” y pienso ¡vaya frikadas, oiga! Y sigo con otro artículo, dice que TV española esta satisfecha con el programa ese de “Tengo una pregunta para Ud.” que por lo visto lo vieron varios millones de personas. Me meto en una página de un periódico nacional que no cito su nombre, ¿motivos? el primero es que no hago publicidad gratuita, el segundo que hay mucho intolerante que igual me deja de leer por citarlo. Y en el periódico leo como siempre una noticia de ETA, pero esta vez es diferente, “Detenidos en un control de carretera francés dos presuntos etarras”. Y bueno ya dejo de rallar copiando noticias, pero es que me aburro aquí se sigue sin oír ningún ruido, no hay ni un alma, no sé qué pasará, esto es muy raro, parece como que todo esta muerto. No está el tío bueno ese de cuarto con el que me cruzo siempre en el pasillo, no están mis colegas, ni el pesado que se sienta detrás de mi y que siempre me toca la espalda para preguntarme que ha dicho el profesor. No esta ese profe que da practicas que es muy joven y atractivo, que alguna vez sale en una serie de televisión. Y ya son las nueve de la mañana, pasan las diez y sigue sin haber nadie, entonces salgo nerviosa a darme una vuelta por el campus, me acerco a medicina y allí está todo igual no veo a nadie. Al final decido irme a casa, no sé que ha pasado, me conecto al mesenger y me abre una conversación una colega, lo primero que me dice es que por qué no he ido a clases esta mañana.

No entiendo nada, nada, pero nada es para tanto.

22 abril 2009

El cantante

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags: , , ,

62564001jur3ucur

Hace un verano o dos o puede que haya sido en vacaciones de Semana Santa o Navidad, no  importa, volvía a mi casa de noche era muy tarde, más de las cuatro y no me acuerdo bien tampoco de donde venía no, porque iba acompañada de un tío que si recuerdo quien era pero que nunca más después de aquella noche he vuelto a saber nada más de él. Tampoco recuerdo de qué, ni de dónde lo conocía, supongo que amigo de algún amigo de un amigo o algo así. Si sé que estudiaba algo pero no recuerdo dónde y no sé si vivía con su familia, ni si tenia novia, no sabía si como yo llevaba encima ese peso de pensamientos que se pasean por mi cabeza que a veces producen felicidad otras miedo, ilusión, dudas, irritación o esperanza.
Y así fuimos caminando pasando el túnel, vuelta a casa de madrugada tragando humos hasta que pudimos salir de él subiendo cuestas, subiendo escaleras empinadas y yo seguía allí con ese personaje poco conocido y un poco loco ¿O la loca era yo?
Habíamos bebido o yo por lo menos había bebido algo pero no estaba muy perjudicada pero el iba como una peonza dando tumbos por todos los lados agarrándose alas barandillas y a las farolas. Yo intentaba caminar de prisa, era muy tarde y tenía mucho sueño. No sé de qué hablábamos, si es que hablábamos por que recuerdo que le entendía poco lo que decía y yo iba metida en mis sueños como siempre pero de pronto se quedo callado y entonces pudimos oír el ruido o mejor dicho el sonido de una guitarra que salía de una ventana de una casa baja y nos quedamos un momento a oír.  Sonaba bien y nos asomamos para oír aún mejor, lo vimos y nos miramos, entonces, él en medio de una mueca rara dejo caer o dejo que de su boca se resbalase que le gustaba cantar, que cantaba en todos los sitios, hasta debajo de la ducha. A mi también, le respondí. Me dijo que especialmente le gustaba cantar y moverse al ritmo de Elvis y allí se puso a contorsionarse como un loco.
Seguí caminando. Él no, seguía allí descoyuntándose como si bailase pero no al ritmo de esa guitarra que sonaba detrás de esa ventana y en aquel momento me di cuenta de que él se dio cuenta de que me reía. Me miro con cara de enfadado pero yo no hice mucho caso y le dije que de ahí me iba ya, que tenia mucho sueño y reanude el camino.
Era demasiado para una larga noche y me sentía cansada, le dije. Se rió. A mi no me dio la risa, no me parecía divertido ya. Seguimos subiendo escaleras lentamente mientras el seguía hablando de que tenía una obsesión por cantar ¿Se llamará cantofilia? Dije yo muy seria y él seguía cantando entre risas y tambaleándose por las escaleras  contándome que siempre terminaba por amenizar las veladas con los amigos, las comidas familiares o esas cenas que alguna vez terminan en desayunos de chocolate con churros.
Estaba excitado allí confesándome todo eso mientras resoplaba por que le costaba seguirme los pasos y respondía a todo lo que le preguntaba.
Me dijo que no sabía a que se debía el origen de su sugestión, que la temía y le avergonzaba, que era así y que no podía hacer nada, que a veces cuando se ponía a cantar en medio de la calle se sentía ridículo. Y yo pensaba para mis adentros que no me extrañaba porque desafinaba bastante. Pero él seguía dándome explicaciones de por qué lo hacía, me decía se sentía sólo como un perro en un restaurante de lujo y que cantando se sentía mejor y que solía hacerlo siempre de noche procurando esconderse para no asustar a la gente.
Al fin llegamos a mi casa y me pidió con ansia que nos quedásemos en la puerta hablando un rato y que lo dejase que me siguiera cantando que hacía que se sintiese muy bien prometiéndome que lo haría bajito para no despertar al vecindario. Ante tanta insistencia le dije que sólo aguantaba allí unos minutos que me moría de sueño.
Se puso a cantarme canciones de los ochenta y de los setenta de esas de cantautor ¡qué iba a hacer yo! no todos disfrutamos con la misma música ¿No? Yo intento ser versátil, no me gusta encasillarme en nada, pero esa música me produce sueño y allí no había nada que beber y estaba con la garganta seca, no había conversación agradable, hacia frío y empezaba a amanecer. Esperaba sentada en las escaleras de la puerta de mi casa a que se cansase y no lo hacía.
Me dijo también que su máxima ilusión era un día dar un concierto en una estación de metro y que si quería podía acompañarlo. En ese momento mi cabeza se lleno de imágenes  divertidas pero estaba tan cansada que mi boca no articulaba palabra, veía representaciones jocosas, chocarreras y groseras como esas de esperpentos tirados en una esquina con una sobredosis de a saber que drogas.
Entonces vacile un momento y él  me miro con cara de haberse arrepentido de lo que había dicho y me dijo que no estaba loco y que no sabía por que me contaba todo aquello y de pronto se empezó a reír como un chiflado. Al momento se uso muy serio. Pensé que le salían lágrimas por los ojos, se tocaba el pelo , se daba golpes en el pecho y en las piernas, se pellizcaba la cara.
Al final le dije que yo estaba muy cansada y qué si quería algo más. Me dijo que solo le dijese que no le contaría nada a nadie y que le prometiese que un día lo acompañaría a cantar en el metro a lo que yo le respondí que si y que llevaría un gorrito para recoger las propinas. En ese momento se le ilumino la cara, se le veía feliz y contento
Al final me dejo allí sentada, se fue para casa yo dormida en las escaleras hasta que salió alguien que iba a trabajar y me desperté asustada sin saber qué pasaba, ni dónde estaba.

21 abril 2009

Qué ha pasado aquí

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags: ,

z100141282

Ayer cuando llegue a esta casa que no es la mía pero como si lo fuera por que me paso la mayor parte del tiempo en ella y además aquí tengo mi cuarto lleno de sueños con un dibujo tuyo clavado en el corcho que todo el mundo me pregunta cuando lo ve y se extrañan de mi respuesta.  Encontré mi cama deshecha, la mesa con mis bolis y rotuladores fuera de su bote, algunos en el suelo, los apuntes tirados por todos los lados como si fueran una alfombra cutre y algunos pisados.  La silla desvencijada estaba tumbada delante de la puerta y me he tropezado con ella, casi me caigo.  El armario abierto y mi ropa revuelta. Y ya no sé que más cosas vi, no importa.
Y es que no me importa que si vienen amigos de mis compañeros ocupen mi cama, pero que la dejen como la han encontrado, que dejen todo tal cual estaba ¿No? Y no creo que porque quiera esto sea una pejiguera, pero me gusta el orden y si ocupan algo mío además que me lo digan y que lo dejen como estaba ¿no?
Ayer después de ver lo que había intente hablar con los compañeros, ella estaba desaparecida como casi siempre y él encerrado en su cuarto durmiendo, imagino. No he visto a persona que duerma más.
Esperé hasta la noche a ver si aparecía alguno para que me dieran alguna explicación.

A eso de las doce vi al colega que se acercó a la cocina con esos calzoncillos que son la antilujuria o como digo yo  “incitación a la frigidez perpetua”  a prepararse un café.  Uno de los hábitos de este tío es pasearse en gayumbos por toda la casa o cuando llega de la calle y estamos en el salón viendo alguna película se quita allí tranquilamente los pantalones y siempre dice que las costuras le molestan. Pero no creo que sea porque tenga la poya grande no, aquello aunque lo tenga delante me llama muy poco la atención. Sólo a veces me entran unas ganas grandes de reírme pero disimulo. Otras veces le digo al autista que seguro que lo hace por que lo quiere provocar. Y lo hace de una forma tan natural que parece Dani de Vito paseándose por la pantalla de la televisión.
Si,  y a las 12 se toma el café y se queda toda la noche despierto o eso dice él.

Me acerqué y lo salude con los dos besos de rigor y le pregunté que tal las vacaciones y la semana que ya llevan de curso, me contó y yo esperaba que  me contase si había pasado un tornado por mi cuarto, pero nada. No dijo nada ¿Para qué, no?
Está mañana cuando he vuelto me los he encontrado a los dos juntos y he aprovechado a preguntar. La respuesta ha sido que un amigo del colega se quedo unos días en mi cuarto y le pregunté que si también había necesitado mi ropa  ¿Quién sabe no? Yo ya me había hecho esa idea mental de dos pavos en cillos paseándose por mi cuarto probándose mis vestiditos y mis camisetas ¿Por qué no pueden hacer un pase de modelos en mi ausencia? O  puede ser que  el tío  pillo una mojadura y le vino bien ponerse la ropa de una piva escuchimizada.

Entonces la colega me respondió que la del armario había sido ella, que salió de fiesta el sábado. ¡Qué raro! por que desde que se echo novio no sale, se pasan el día entero encerrados en sus cuartos.

Y eso, que no tenía ninguna camiseta bonita y que pillo una mía que le gustaba, en ese momento la saco de la lavadora y estaba tiesa. Le pregunte qué le había pasado y me dio que le habían tirado coca cola por encima. Y mi furia que estaba contenida en ese momento fue en aumento como si de un cohete se hubiese tratado y estalle como loca.
Les he dicho que no vuelvan a entrar en  mi cuarto, que no se vuelva a poner mi ropa y todo esto entre medias de coño joder cojones, sois gilipollas y más cosas. Después me he pirado de allí. Y que a gusto me he quedado.

19 abril 2009

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags:

335_0

Mientras paseaba por la playa pensaba en lo de siempre, el monotema. Me sentía alta en una nube y otras veces mientras las cosas daban vueltas por mi cabeza caía. Si, mejor estar siempre abajo, pensaba, así no hay golpe posible. Y no se porqué recordaba y volvía a subir. Sólo recordaba y olvidaba. Seguía caminando descalza por la arena de la mañana todavía fría mientras intentaba esquivar al grupo de tíos que jugaban al fútbol. Entonces oigo un grito por encima de la música que suena en mi oido, por encima del susurro de las olas y me doy cuenta que es alguien me está llamando, es un amigo que va todo sudado, está corriendo por la playa. Se me acerca y me da dos besos, me pregunta que hago ¿No lo ve? Le respondo que camino, sólo camino por que si corro me da asma siempre en la orilla del mar y después no respiro. Y me digo a mi misma ¡despierta, y baja de la nube! Hablo un rato con mi amigo que me dice cosas tontas y sin sentido. Que soy especial y por eso tengo que tener algún defecto, el asma ¡No te jode! Escogería ser normal y no tener asma, pienso. ¿Qué es eso de ser especial? Todos somos especiales, todos podemos tener algo especial ¿O no? Si. Siempre sería mejor ser normal a tener asma. Y sigo pensando, mis amigos se detienen a saludarme como cuando te tienes que detener en un semáforo en rojo y te dicen tonterías. Por qué me rallo, mañana será otro día, todo es efímero, todo se olvida. Es lo bueno que tiene la vida, todo pasa, todo cambia de un día para otro. Subí las escaleras de dos en dos y llegue a mi casa con la lengua fuera, contenta. Me senté en la mesa que estaba puesta en la terraza y me puse a comer con mi familia. De pronto noto que me tocan y me dicen “Niña, deja de pensar tanto ¿Te has bañado?” Respondo y sigo pensando que por la tarde tengo que ponerme en serio a acabar el trabajo ese pesado y aburrido, buscar información y analizar por que las putas parrillas cambian tanto. No creo en nada en la vida, ni siquiera en las cosas que veo ¿Será eso malo? Solo existen las palabras, las letras exageradas o una simple y repetida equivocación del orden de las palabras ¿O no? Las palabras hablan de lo que pasa en nuestras vidas, trasmiten y promocionan nuestra importancia. Algunas palabras son exageradas o yo al menos las veo así, y es que a veces el mundo tiembla bajo mis pies y el mundo no se acaba porque una gota de agua se caiga en el teclado. Si, en las palabras como en la vida siempre hay pequeñas cosas que nos hacen más felices o más tristes, son solo momentos raros en la rutina.

18 abril 2009

¿si estuviese allí?

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags: , ,

3_large

Estoy aquí. Estoy aquí. Pero debería estar en otro lugar. Me gustaría estar en otro sitio. Miro por la ventana mientras escribo y mi reflejo pálido se confunde un poco con lo que hay detrás, un amplio espacio vacío una parte pavimentada y otra verde, jardines. Y yo me siento como un avión por que estoy en una nube. Los aviones van y vienen como yo. Como la gente que pasa por la calle que va y viene mientras yo soy testigo de ello o simplemente para escapar de algo.
Aquí estoy clavada. En esta mesa que no me queda muy bien. Pero en realidad pienso y no es la mesa, soy yo la que no quedo bien. Debería estar en otro sitio, debería estar buscando información y calculando cosas. Pero estoy aquí escribiendo.
Necesito.  No sé por qué.  Pero necesito hacerlo. Tal vez para lograr un sueño. Un suelo caliente para recorrer descalza. Lo indispensable para vivir bien.  Poco.  A mí sirve realmente poco para estar bien. Es suficiente  una sonrisa, regalada o espontánea.  Pero  una sonrisa.   Se pueden hacer muchas cosas con una sonrisa.  Lo primero  es estar bien.  El segundo es que alguien que te importa la reciba.  Y quizás no sea  tampoco el orden correcto, no importa. No debería estar aquí, debería estar lejos.

Cualquier cosa

Filed under: Uncategorized — chispa87 @ 21:03
Tags: , ,

eg
¡Corre! ¡Huye!
Corre, corre sin mirar atrás. Corre hasta quedarte sin aliento, hasta que no puedas respirar.
Di que me odias ¡Grítamelo! Corre todo lo rápido que puedas ¡Vamos, más rápido! Estás demasiado cerca. La página blanca, la imaginación muda, la cabeza vacía.
-¡Aaaaahhhh!-
¡No, joderrr! ¡No! no, eso no.  Me alcanzará ¿Y qué hago? Volveré por ti aunque tenga que vérmelas frente a la cosa pequeña y huesuda. Inspiración derramada, muso desaparecido.
¡Ohhhhh, uauuuu! Solo sonidos.
– ¡Está tan cerca unas veces y otras tan lejos a la vez! O quizás no vuelva, no ¿para qué? Solo es un corazón luminoso, palabras sueltas. Detente que me duele el alma y las heridas de la pierna.  Mientras mi pensamiento te imagina susurrando palabras en mi oído. El susurro de las olas en una noche de luna.
Di que me odias, dímelo. Ya no quiero sentirte aquí. Grítalo alto para que lo oiga.
No seas tonta, corre y tendrás una oportunidad o ninguna, pero escaparas. Solo necesito un cuchillo y no te haré perder más el tiempo. Luchando por un descanso que nunca será conmigo, no será eterno.
Creeré entonces que no eres un fantasma, por favor dímelo, solo dilo.
–    Pero no, no, no puedo hacerlo. Y la mente divaga, deambula, sueña sin yo quererlo.
¡Corre! ¡Huye! Si puedes. Debes hacerlo. Ya no soy una niña y he vivido bastante para saber lo que es bueno o lo que es malo Pero ¿sabes cuánto te falta por vivir? Solo son ecos de un pasado no vivido aún. Mientras la silla está dura, duele la pierna, la espalda y el alma.
Te pido que no me susurres olas, solo dime que me odias. Di que me odias.
-¡Las quiero vivir a tu lado! Cuartos vacíos, desocupados de vida o con vidas ajenas.
Sólo te pido que me digas que me odias así mi corazón disminuirá y no gritaré nada más.
Y ahora vete tonto, provocas en mi lágrimas. Lágrimas de pena otras de felicidad. Yo también te quiero. No, no te vayas, quiero que siempre estés aquí, conmigo. Páginas llenas de palabras, silencios olvidados.
Dame un beso inmortal, un abrazo, entonces mis lágrimas no serán tan negras y será entonces cuando mi cobardía no me deje abandonarte. Por favor, dime que me odias, por favor. Y las sonrisas que me provocas ya no serán un motivo, no. Pero di que me odias.
Y ahora corre, falta poco y ahí es más fácil esconderse, en ese sitio donde las palabras se apagan sin haber sido encendidas, donde corren ríos de sentimientos.
¡Te quiero! ¡adiós querido romeo!

Ya sé que no me odias, pero dímelo.

Página siguiente »

Blog de WordPress.com.