
Me siento como si mi campo visual se hubiese movido unos centímetros a la izquierda o a la derecha.
No importa. No, en realidad no se ha movido unos centímetros, se ha movido 1000 kilómetros al menos.
Y esto enfanga mi cerebro. Creo que me lo han hecho intencionadamente.
Es la tortura última, y para que sea peor sigo oyendo canciones de esas románticas que tanto me aburren.
Mis palabras se desgastan.
Esto es horrible. sólo hay una salida. a no ser que, yo encuentre un camino antes y me convierta en un objeto inanimado sin la conciencia.
Esto podría funcionar.
Sólo tengo que encontrar una manera.
Esto es todo. Esto es todo que hay.

En un libro horrible, (pero horrible de verdad, de esos de quemarlos sin remordimientos) llamado “El asesino del bien”, el “malo” había tenido un trauma infantil por el cual aspiraba a quedarse totalmente quieto hasta fundirse con el entorno. Y asi lo había conseguido. Pasar de sujeto a objeto. Pero si tu campo visual se ha movido, múevete tú también. “Cuando miras al abismo, éste te devuelve la mirada”.
Comment por Aarón — 26 Octubre 2009 @ 21:03 |