
Somos uno y ninguno. Soy alguien o nadie.
Tengo mi cara pegada a la cabeza y mi sombra cosida a mis pies y aún no he conseguido entender cuál de las dos pesa más.
A veces resulta irresistible el impulso de pegarme al suelo y prenderme a él con un clavo para no subir más, permanecer allí cómoda, como un títere al que una mano le ha cortado los hilos.
Soy alguien o no soy nadie por eso a veces me quiero, por eso a veces me odio.
A veces la agotamiento borra todo y no concede la posibilidad de entender que el único modo válido de seguir a la razón es entregarse a una carrera desenfrenada sobre el camino de la locura.
Soy persona o nada, soy un coqueteo perpetuo ente lo invisible y lo visible.
Todo alrededor es una constante persecución de sombras, caras y voces, personas. Lo cuestiono todo o nada y acepto unas veces las cosas pasivamente otras veces busco respuestas.
Todo por aburrimiento, por miedo ¿O por qué?

Por exámenes.
(Nos hacen hacer cosas muy RARAS)
comentario por ludkubo — 7 Junio 2009 @ 21:03 |
Chispa! no cambias! siempre escribiendo asi de bien, da gusto leerte, tal como lo pensé el primer dia:es una delicia poder hacerlo, un lujazo sin lugar a dudas. Desde mi humilde opinión, creo que el hecho de cuestionarte si eres alguien o no, te hace mas persona que a cualquiera… besos guapa y sigue así!
comentario por Azu — 23 Julio 2009 @ 21:03 |